
Tucumán. La XXXV Cumbre del Mercosur de Estados Asociados y Estados Partes culminó ayer en Tucumán con un fuerte llamado a ‘consolidar los lazos de la integración‘ y a trabajar en forma conjunta para enfrentar como bloque regional los desafíos de la energía y los alimentos, además de establecer prioridades para dotar al mercado común de un carácter ‘social y participativo‘.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y los otros seis jefes de Estado que participaron del encuentro desarrollado en Tucumán coincidieron además en formular un fuerte rechazo a las decisiones adoptadas por la Unión Europea, a través de la ‘directiva de retorno‘ que afecta a los inmigrantes y reiteraron ‘el firme compromiso con la promoción y el respeto irrestricto de los derechos humanos de los migrantes y sus familias‘.
Los presidentes y presidentas compartieron ‘la preocupación por la situación alimentaria y la vulnerabilidad que están padeciendo 900 millones de personas en el mundo‘.
Señalaron que ‘la causa principal de la crisis es de carácter estructural y responde a la política de subsidios a la producción, a la exportación y a la aplicación de barreras desproporcionadas al comercio en los países desarrollados‘ Uno de los conceptos más escuchados fue el de la apelación a ‘fortalecer la integración del bloque‘.
En Tucumán, culminó la XXXV Cumbre del Mercosur.
En Tucumán, culminó la XXXV Cumbre del Mercosur.
“Timba”, la preocupación de Lula, Cristina y Chávez “Yo dejo la presidencia y me voy al lugar de Lula, y no tengo problemas en quedarme con el cartelito de Brasil”, dijo la Presidenta argentina al traspasarle a su colega brasileño la presidencia pro tempore del Mercosur, como conclusión de un día dedicado por los mandatarios a expresar su preocupación por la relación entre la especulación financiera, los mercados a futuro y los desafíos de la energía, que Cristina Fernández de Kirchner definió con una palabra sola: “timba”. Una vez que la jefa de Estado expresó esos conceptos, se levantó, caminó unos metros y quedó al costado de la cabecera. En su lugar ya estaba instalado Lula y delante suyo el cartel: “Argentina”. “Antes de entrar acá me dijeron que el precio de la tonelada de soja llegó a 590 dólares, cuando algunos decían que jamás alcanzaría esa cifra”, ejemplificó Cristina. “El casino se traslada al mundo de los alimentos, dijo, y agregó que “ya es notoria la relación entre la disparada del precio de los alimentos y los movimientos especulativos”. Fue en ese momento que marcó la palabra de la mañana: “Es sinaláctico, como decimos los abogados. Un pacto entre partes. Anote, presidente Hugo Chávez, usted que es soldado, no abogado”, a lo que el presidente venezolano hizo la venia. Cuando le tocó hablar recordó la palabra y pidió medidas urgentes para analizar el mercado de alimentos, de energía y de finanzas.
Fuente: http://www.noticiasnet.com.ar

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